El Bádminton clasifica para Barranquilla 2018

Valió la pena mantenernos atentos al torneo de Surinam. Se ganaron cinco medallas. Dos de ellas fueron de oro (Taimara Oropeza en sencillos, y otra de ella en dobles mixtos junto a Leodannis Martínez). Una de plata (Osleni Guerrero también en sencillos). Dos de bronce (Martínez en individual y junto a Guerrero en los dobles masculino).

Y entre lo más reseñable se encuentra que esta fue la cuarta ocasión en lo que va de año que Martínez y Oropeza terminan con medallas (cuatro han sido de oro y una de plata), en lo que se une el lógico crecimiento de la confianza, y el haber sabido aprovechar las posibilidades de competir. Unas posibilidades que han tenido muy esporádicas. Ahora, seamos optimistas, confiemos en que esas posibilidades se mantengan.

Oropeza nunca había estado tan feliz con una raqueta. ¡Dos de oro se escribe fácil, lo difícil es ganarlas…! El primer set de la final individual resultó tan peleado que lo ganó… 21 puntos a 19. Así de encarnizada se presentó la peruana Fernanda Saponara. Quizás a la sudamericana le faltó la preparación física para encarar un segundo set. Las cosas entonces fueron mucho más fáciles: 21-8.

Pero hay aquí otra historia muy importante detrás de esa historia. Lo de verdad complicado aconteció en semifinales, como dicen, por citar un primer ejemplo, los marcadores y que se debieron disputar los tres sets: 21-17, 13-21 y 21-16. Otro detalle muy importante, y aquí va el segundo ejemplo: derrotó a la mexicana Haramara Gaitán, campeona de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, quien la había vencido en esa oportunidad y también una vez en La Habana.

Su otra medalla dorada, uniendo esfuerzos, como ya escribimos, con Martínez, no tuvo mucho espacio para reposos. La pizarra ante los jamaicanos Dennis Coke y Katherine Wynter dejó marcadores no demasiado abiertos: 21-16 y 21-18.

Guerrero, el mejor badmintonista cubano de toda la historia, el único que ha podido competir en unos Juegos Olímpicos (los de Río 2016). Había ganado, ahí mismo en Surinam, las ediciones de 2013, 2014 y 2015. Cuando se incluyó en la final claro que se dispararon expectativas, pese a que se ha dicho arrastra una molestia en la planta de un pie. Y sobre todo porque enfrente no iba a estar su verdugo de nuestra área geográfica: el guatemalteco Kevin Cordon. Pero Guerrero (27 años de edad) no pudo con el joven canadiense Brian Yang (cumplirá 16 la semana próxima), quien lo dominó 12-21, 21-17 y 21-14.

Ahora, pensando en Barranquilla 2018, y esperando al cierre de sus clasificaciones, regresarán a entrenar en la provincia de Cienfuegos, donde tienen su “cuartel general”.

Se nos vuelve inevitable recordar, pues las expectativas siempre se encuentran dando vueltas, la faena cubana en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Guadalajara 2014. Tercer lugar, con una de oro (Guerrero y Oropeza en dobles mixtos), una de plata y tres de bronce.

 

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