Gobierno cubano apuesta por hoteles de lujo, spas y marcas internacionales para atraer turistas adinerados que dejen llenas las arcas del Estado

En la constante búsqueda de alternativas por parte del Gobierno cubano para atraer turistas adinerados que inyecten capital a las arcas del Estado, la apuesta por un turismo de alto estándar se ha convertido en uno de los principales objetivos del gobierno cubano.

Al tiempo que se levantan algunos majestuosos hoteles destinados al turismo de lujo en la capital cubana, como es el caso del Gran Manzana Kempinski, cuyas tiendas interiores de marcas reconocidas como como Versace, Lacoste, Armani y Montblanc generan un alto contraste con la humildad de las viviendas a su alrededor o hacen que los cubanos de a pie, cuyos salarios apenas rozan los 30 cuc mensuales, tengan que mirar las vidrieras como si se tratase de un museo.

“Elija: ¿se compra una cámara de fotos o un apartamento?”, se burló el músico cubano Ariel Díaz al publicar una imagen del objeto en cuestión en Facebook con la etiqueta de precio, lo que desató airadas reacciones en las redes sociales.

“Había una clientela que no viajaba a La Habana o a Cuba porque no tenía el estándar de un hotel de lujo de cinco estrellas, como en ciudades como París o Londres”, expresó Xavier Destribats, director gerente del Gran Manzana Kempinski .

$225 dólares cada noche pagaron algunos de los famosos que visitaron el Santa Isabel por esos años, y el precio se mantiene y se mantuvo entre lo más top de la capital hasta que se terminó el Saratoga que ahora vende su Deluxe Patio – la más barata – por $404 dólares la noche; su Junior Suite por $484, la Suite Prado por $714, la Suite Capitolio – esto es esquina a Prado con vista frontal al capitolio – por $857, y la Suite Habana por $1156. Interesante para un edificio que a finales de los años 90´parecía irse abajo en cualquier momento mientras pedía a gritos una reparación.

“No me siento como si estuviera en Cuba. Me siento más como si estuviera en los Estados Unidos, Miami o Puerto Rico”, contó una joven francesa que se encontraba hospedada en el hotel.

Versace, Lacoste, Armani, Montblanc: las marcas de la galería parecen desentonar con un país bajo un gobierno comunista desde 1959.

El grupo suizo Kempinski no es el único que cuenta con un gran interés en el sector turístico de la Isla, anteriormente Iberostar España tuvo a su cargo la inauguración del Grand Packard junto al malecón habanero en septiembre del 2018, y ya se han sumado otras grandes compañías cuyos proyectos se encuentran en desarrollo.

Estos dos últimos hoteles tienen precios comparados a los de Dubai, el Packard ofrece, por ejemplo, una habitación standard por $364 por cada noche. El Kempinski es un punto y aparte. Todas sus habitaciones poseen al menos 40 metros cuadrados, con precios que van desde los US $ 370 para una habitación doble en temporada baja hasta los US $ 5,000 para la suite presidencial.

El gigante francés Accor planea inaugurar el suyo en septiembre de este 2019 también junto al malecón.

Llamado “Sofitel”, tendrá una chocolatería en la planta baja y un espacio para conciertos en la terraza. Como detalle curioso se suma que los uniformes de los empleados serán confeccionados por la popular diseñadora de modas española, Agatha Ruiz de la Prada.

 

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